Fuente: diarioinformacion.com
Fecha: 11/04/2012
El sindicato CCOO ha denunciado a la Conselleria de Educación ante la Inspección de Trabajo al entender que no se han realizado evaluaciones de riesgos laborales ni psicosociales en 272 centros de trabajo de las comarcas alicantinas de l'Alacantí y Les Marines, lo que afectaría a unos 9.000 docentes, y han alertado de que esa situación se podría extender a unos 725 centros en toda la provincia.
Así lo han expuesto este miércoles en rueda de prensa la secretaria general de CCOO en l'Alacantí, Consuelo Navarro; el secretario general de Salud Laboral del sindicato, Javier Pérez, y el responsable de la Federación de Enseñanza de CCOO en la comarca, Paco García, quienes han hecho pública la demanda presentada ante la Inspección de Trabajo.
De este modo, desde la organización sindical han denunciado que la Conselleria de Educación "no ha realizado ninguna evaluación de los riesgos psicosociales y laborales en 272 centros de trabajo dependientes de la Dirección Territorial de Educación en Alicante, lo que, según las estimaciones del sindicato, "afecta a 9.000 docentes en el caso de las comarcas de l'Alacantí y Les Marines".
Igualmente, han advertido de que estos estudios sobre las condiciones de trabajo "son una obligación que debería ser cumplida desde hace 16 años, cuando entró en vigor la Ley de Prevención de Riesgos Laborales", y han subrayado que desde 2007 no reciben "estadísticas sobre la vigilancia de la salud del personal docente" por parte de la Dirección Territorial de Educación en Alicante.
COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD
Desde CCOO han denunciado que los representantes sindicales del Comité de Seguridad y Salud "no tienen conocimiento de que se haya llevado a cabo evaluaciones de riesgos laborales genéricas ni planes de prevención" en los centros indicados.
Además, han manifestado que el Comité de Seguridad y Salud "no funciona porque la parte correspondiente a la administración pública no asiste a las reuniones, y vacía de contenido las funciones a realizar por este órgano de representación".
También han destacado que los "pocos" planes de emergencia que existen en la provincia "no son operativos", ya que, a su juicio, "el personal integrante de los diferentes equipos no ha sido formado adecuadamente", del mismo modo que "tampoco se realizan los pertinentes simulacros".
En la misma línea, han aseverado que la formación de carácter preventivo, "prevista por la normativa, no se imparte ni al personal docente ni a los delegados de prevención", y que en su lugar, se "imparten algunos cursillos 'online' y fuera de horas de trabajo, en contra de lo establecido por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales".
Por último, los representantes de CCOO han expuesto que la Conselleria de Educación carece de un servicio de prevención, y han añadido que esas funciones han pasado a ser competencia del Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (Invassat), un organismo que, en opinión de los sindicalistas, "no tiene el número de efectivos necesarios para llevar a cabo las funciones que tiene encomendadas".
CONSECUENCIAS
Como consecuencia de esta carencia de análisis de las condiciones laborales en el sector docente, Pérez ha resaltado que se "produce una descompensación entre la exigencia profesional" que recibe el profesorado "y su capacidad de trabajo", y ha añadido que se están multiplicando los casos de bajas por problemas de estrés, por trastornos nerviosos o físicos.
En este sentido, ha alertado de que se ha producido un descenso en la calidad educativa en Alicante y en la Comunitat Valenciana, y ha asegurado que el número de bajas relacionadas con problemas de salud psicosocial en 2007, en la provincia alicantina, fue de 600, las cuales no "solían ser inferiores a los 90 días".
Por su parte, García ha incidido en el incremento del número de alumnos que se produce en las aulas, que en algunos casos supera los 40 estudiantes por profesor, una saturación que obliga al desdoblamiento del personal y que se añade a las carencias en las infraestructuras de los centros educativos, entre las que ha citado la falta de espacio o las deficiencias en la calefacción y en los sistemas de ventilación.
Peritaje Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL)
Noelia Garcia Guirao (Murcia)
Perito Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL): Seguridad, Higiene Industrial, Ergonomía y Psicosociología Aplicada.
Miembro con Carnet Profesional nº E-1476-25 de la A.P.P.J. (Asociación Empresarial de Peritos Judiciales)
Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales (PRL)
Peritajes, Consultoría y Formación
Contacto: perito.prl.murcia@gmail.com
El Perito Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es una figura, dentro del marco de la Pericia Judicial, al servicio de la Administración de Justicia. Según se recoge en el artículo 335.1 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, el Perito es un experto en un determinado campo que, ante cuestiones planteadas por el juez o algunas de las partes, emite un dictamen en el que contesta a dichas cuestiones o emite su opinión profesional.
El cometido del perito es ayudar al juez a interpretar ciertos hechos o pruebas que requerirían conocimientos especializados para dicha interpretación y de los cuáles, el perito dispone. Su misión no es juzgar, ni establecer quién es o no culpable de algo. El perito, en su dictamen, solamente debe responder, de manera razonada, estructurada y comprensible, y con el aval de su preparación y experiencia profesional, a aquellas cuestiones que se planteen, de manera que ayuden al juez a dictar un veredicto, ya que éste carece del nivel de conocimientos y experiencia en determinadas y específicas materias, como es el caso de la Prevención de Riesgos Laborales.
Perito Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL): Seguridad, Higiene Industrial, Ergonomía y Psicosociología Aplicada.
Miembro con Carnet Profesional nº E-1476-25 de la A.P.P.J. (Asociación Empresarial de Peritos Judiciales)
Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales (PRL)
Peritajes, Consultoría y Formación
Contacto: perito.prl.murcia@gmail.com
El Perito Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es una figura, dentro del marco de la Pericia Judicial, al servicio de la Administración de Justicia. Según se recoge en el artículo 335.1 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, el Perito es un experto en un determinado campo que, ante cuestiones planteadas por el juez o algunas de las partes, emite un dictamen en el que contesta a dichas cuestiones o emite su opinión profesional.
El cometido del perito es ayudar al juez a interpretar ciertos hechos o pruebas que requerirían conocimientos especializados para dicha interpretación y de los cuáles, el perito dispone. Su misión no es juzgar, ni establecer quién es o no culpable de algo. El perito, en su dictamen, solamente debe responder, de manera razonada, estructurada y comprensible, y con el aval de su preparación y experiencia profesional, a aquellas cuestiones que se planteen, de manera que ayuden al juez a dictar un veredicto, ya que éste carece del nivel de conocimientos y experiencia en determinadas y específicas materias, como es el caso de la Prevención de Riesgos Laborales.
jueves, 12 de abril de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
Condenan a los responsables de una obra por un accidente laboral
Fuente: eldiariomantanes.es
Fecha: 20/03/2012
Fecha: 20/03/2012
- A consecuencia de la caída el trabajador, que tardó 243 días en reponerse de las lesiones , sufre una incapacidad permanente total para su trabajo habitual
- La sentencia de la Audiencia Provincial de Cantabria establece una pena de catorce meses de prisión para los responsables de dos empresas y el arquitecto por carecer de medidas de seguridad
La Audiencia Provincial de Cantabria ha confirmado una condena de catorce meses de prisión para los responsables de dos empresas y el arquitecto de una obra, por no facilitar medidas de seguridad a un peón que cayó desde una altura de cinco pisos y ha quedado incapacitado para su trabajo habitual.
En una sentencia conocida hoy, la Sección Primera de la Audiencia ratifica un fallo del Juzgado de lo Penal número 3 de Santander, que condenó a los administradores de la empresa contratista y la subcontrata, FJ.R.S. y FA.O.R., así como al arquitecto técnico director de la obra y coordinador de la seguridad, R.S.R.
Según se explica en esa sentencia, los hechos ocurrieron en noviembre del año 2006 cuando el trabajador, que tenía entonces 24 años, trabajaba en la construcción de los tabiques interiores de un edificio en la localidad de Sarón.
Cuando remataba una de esas paredes, desde el hueco del ascensor, se rompió la tabla sobre la que se encontraba y cayó al vacío desde el tercer piso hasta los garajes, cinco plantas en total.
A consecuencia de la caída, el trabajador sufrió múltiples lesiones, tuvo que ser operado y permaneció diez días ingresado en el hospital.
En total, tardó 243 días en reponerse de las lesiones y se le ha reconocido una incapacidad permanente total para su trabajo habitual. Antes del juicio fue indemnizado con 90.000 euros por las consecuencias del accidente.
Falta de medidas de seguridad
La sentencia de instancia subrayaba que los trabajadores no habían recibido formación alguna en materia de prevención de riesgos laborales, ni tampoco instrucciones precisas sobre las tareas que debían desarrollar. Además, no contaban con las medidas de seguridad adecuadas.
Por ello, condenaba a los administradores de las dos empresas y al arquitecto por un delito contra los derechos de los trabajadores y otro de lesiones imprudentes.
En total, les impuso catorce meses de prisión a cada uno y multa de 2.400 euros. Además, inhabilitaba durante un año al arquitecto para ejercer su profesión y a los responsables de las empresas contratista y subcontratista para trabajos relacionados con la administración de empresas.
Los tres procesados recurrieron ante la Audiencia Provincial alegando que el accidente fue responsabilidad del trabajador, que se puso a rematar una pared desde el hueco del ascensor cuando nadie le había dado esa orden.
La sentencia de la Audiencia reconoce que el peón estaba realizando un trabajo que no le correspondía, pero lo achaca a la falta de formación e información y confirma la sentencia condenatoria de los responsables de los trabajos.
La seguridad laboral, el aspecto más valorado por los españoles que buscan una empresa para trabajar
Fuente: http://www.europapress.es/economia/laboral-00346/noticia-economia-laboral-seguridad-laboral-aspecto-mas-valorado-espanoles-buscan-empresa-trabajar-20120320113636.html
La seguridad laboral a largo plazo es el aspecto más valorado por los españoles cuando buscan una empresa donde trabajar, según un encuesta de Randstad a 7.000 personas con y sin empleo, de entre 28 y 65 años, de ambos sexos, de todos los niveles formativos y de todas las comunidades autónomas.
El informe refleja que para uno de cada tres consultados, la seguridad a largo plazo es el aspecto "determinante y condicionante" para elegir una empresa. Aunque este concepto ya aparecía en ediciones anteriores de este estudio, Randstad señala que su importancia ha aumentado debido a la situación económica.
Además de la seguridad laboral, los factores más importantes para decidirse a trabajar por una empresa son las perspectivas de futuro, las condiciones económicas, el ambiente de trabajo y el desarrollo de un trabajo interesante. Todos estos factores son mencionados prácticamente por la mayoría de consultados.
Por el contrario, los aspectos menos importantes son la gestión de la diversidad, que la compañía tenga una imagen fuerte, el uso de tecnologías punteras, la preocupación por el medio ambiente y la RSC.
Según destaca Randstad, estos datos indican un "cambio claro" en las percepciones y expectativas de los trabajadores en el último año. Por un lado, los trabajadores se aferran más a la idea de seguridad, tanto en su propio puesto de trabajo como en la compañía en la que trabajan, ya sea a través de la salud financiera o de las perspectivas de futuro que presenta.
Ello resulta novedoso en comparación con la edición anterior de este estudio, en el que las condiciones económicas eran el factor común en la mayoría de consultados, por encima de la seguridad laboral y las perspectivas de futuro.
"Los trabajadores son conscientes de que es momento de realizar ciertos sacrificios de índole personal para lograr una mayor estabilidad en el mercado y la empresa", subraya Randstad.
Los profesionales de más edad muestran una preocupación mayor por la seguridad laboral, las condiciones económicas, el tipo de trabajo y la conciliación.
La edición de este año destaca además por el cambio de mentalidad de los más jóvenes, que muestran un aumento de madurez en sus valoraciones. Así, Randstad explica que los jóvenes cada vez están más predispuestos a moverse por un trabajo y de hecho buscan empresas con mayores oportunidades de tener una carrera internacional. Para lograr esta ambición, los más jóvenes también buscan compañías con un atractivo plan de formación.
La seguridad laboral a largo plazo es el aspecto más valorado por los españoles cuando buscan una empresa donde trabajar, según un encuesta de Randstad a 7.000 personas con y sin empleo, de entre 28 y 65 años, de ambos sexos, de todos los niveles formativos y de todas las comunidades autónomas.
El informe refleja que para uno de cada tres consultados, la seguridad a largo plazo es el aspecto "determinante y condicionante" para elegir una empresa. Aunque este concepto ya aparecía en ediciones anteriores de este estudio, Randstad señala que su importancia ha aumentado debido a la situación económica.
Además de la seguridad laboral, los factores más importantes para decidirse a trabajar por una empresa son las perspectivas de futuro, las condiciones económicas, el ambiente de trabajo y el desarrollo de un trabajo interesante. Todos estos factores son mencionados prácticamente por la mayoría de consultados.
Por el contrario, los aspectos menos importantes son la gestión de la diversidad, que la compañía tenga una imagen fuerte, el uso de tecnologías punteras, la preocupación por el medio ambiente y la RSC.
Según destaca Randstad, estos datos indican un "cambio claro" en las percepciones y expectativas de los trabajadores en el último año. Por un lado, los trabajadores se aferran más a la idea de seguridad, tanto en su propio puesto de trabajo como en la compañía en la que trabajan, ya sea a través de la salud financiera o de las perspectivas de futuro que presenta.
Ello resulta novedoso en comparación con la edición anterior de este estudio, en el que las condiciones económicas eran el factor común en la mayoría de consultados, por encima de la seguridad laboral y las perspectivas de futuro.
"Los trabajadores son conscientes de que es momento de realizar ciertos sacrificios de índole personal para lograr una mayor estabilidad en el mercado y la empresa", subraya Randstad.
Los profesionales de más edad muestran una preocupación mayor por la seguridad laboral, las condiciones económicas, el tipo de trabajo y la conciliación.
La edición de este año destaca además por el cambio de mentalidad de los más jóvenes, que muestran un aumento de madurez en sus valoraciones. Así, Randstad explica que los jóvenes cada vez están más predispuestos a moverse por un trabajo y de hecho buscan empresas con mayores oportunidades de tener una carrera internacional. Para lograr esta ambición, los más jóvenes también buscan compañías con un atractivo plan de formación.
La Audiencia absuelve a dos imputados por acoso laboral
Fuente: laopiniondemurcia.es
Fecha: 19/03/2012
La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso que una trabajadora de un establecimiento ubicado en Cartagena presentó contra la sentencia de un juzgado de instrucción de esta ciudad que absolvió a los dos jefes a los que acusó de haberla sometido a acoso laboral.
La sentencia indica que el juez de Instrucción, en su resolución de noviembre pasado, declaro que «no ha quedado probado que estando la denunciante trabajando en el establecimiento D.P. sufriera de manos de los denunciados acoso laboral, ni que la sancionaran, ni que fuera objeto de insultos, vejaciones o gritos».
Esa primera sentencia declaró igualmente que tampoco se había demostrado «ni que la ignoraran ni que nadie dejara de hablarle, ni que sufriera depresión por ello, ni temblores ni ansiedad».
Ahora, la Audiencia ha confirmado la resolución absolutoria, al desestimar el recurso que presentó en su día esta empleada.
Fecha: 19/03/2012
Ha confirmado la resolución absolutoria, al desestimar el recurso que presentó en su día esta empleada
La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso que una trabajadora de un establecimiento ubicado en Cartagena presentó contra la sentencia de un juzgado de instrucción de esta ciudad que absolvió a los dos jefes a los que acusó de haberla sometido a acoso laboral.
La sentencia indica que el juez de Instrucción, en su resolución de noviembre pasado, declaro que «no ha quedado probado que estando la denunciante trabajando en el establecimiento D.P. sufriera de manos de los denunciados acoso laboral, ni que la sancionaran, ni que fuera objeto de insultos, vejaciones o gritos».
Esa primera sentencia declaró igualmente que tampoco se había demostrado «ni que la ignoraran ni que nadie dejara de hablarle, ni que sufriera depresión por ello, ni temblores ni ansiedad».
Ahora, la Audiencia ha confirmado la resolución absolutoria, al desestimar el recurso que presentó en su día esta empleada.
Los curas están estresados
Fuente: elmundo.es
Fecha: 18/03/2012
Fecha: 18/03/2012
- Exceso de trabajo, pérdida de relevancia social y mala imagen por la pederastia
- Zollner dice que 'la vocación sacerdotal sea una de las más difíciles de vivir'
Son cada vez menos, más mayores y se les acumula el trabajo. Como consecuencia de la sobrecarga laboral, de su pérdida de relevancia social y de los escándalos de la pederastia, los curas católicos están deprimidos y estresados. Uno de cada tres sufre estrés crónico, según un estudio del misionero comboniano y psicoterapeuta italiano Giuseppe Crea. Y es que no es nada fácil ser cura en el mundo de hoy. Aunque tengan trabajo fijo, como asegura la Conferencia episcopal española, a muchos se les acumula el estrés y los problemas psicológicos.
A pesar de haber disminuido drásticamente el número de sacerdotes, la Iglesia católica todavía cuenta en el mundo con un ejército de 410.593 clérigos. Un gran número en sí mismo, pero insuficiente para cubrir las necesidades eclesiales. La mies es mucha y los obreros siguen siendo pocos. La Iglesia no sólo necesita más curas, sino también cuidar la salud espiritual, física y psíquica de los que ya tiene.
Por eso, en estos últimos tiempo, a la jerarquía eclesiástica le preocupa sobremanera el bienestar psíquico de su clero. Tanto que acaba de celebrar en la Universidad Pontificia salesiana de Roma un relevante congreso con este sugerente título: "Sacerdotes en el diván. Bienestar y malestar en el trabajo pastoral".
El estrés y los demás problemas psicológicos de uno de cada tres curas es tal, que, muchas veces, terminan sufriendo el síndrome del burnout. Es decir, se trata de sacerdotes que se sienten agotados, desmotivados, desilusionados, cansados, en una palabra "quemados". Como mariposas con las alas chamuscadas por una vela.
Según otro estudio del psicoterapeuta inglés Leslie Francis, profesor de la Universidad de Warwick (Reino Unido), las causas del burnout de los curas son múltiples y variadas. Una de las principales, a su juicio, es "la enorme carga laboral que desempeñan". Porque los curas no tienen horario y están a disposición de sus fieles a cualquier hora del día y de la noche.
A la excesiva carga laboral se unen otras variables propias de la condición clerical. Por ejemplo, son frecuentes los conflictos de los curas entre sí. Conflictos derivados, en ocasiones, del salto generacional entre los jóvenes y los viejos, o de las diferencias profundas entre los conciliares y los postconciliares, los progresistas y los conservadores o los que buscan hacer carrera y los que se entregan a fondo perdido a la gente.
A los problemas de relación interna hay que añadir la "excesiva presión psicológica a la que los fieles someten a sus curas", que son servidores y líderes a la vez. Una presión de doble cara. Por un lado, los fieles que los buscan continuamente como punto de referencia o decisores absolutos en todos y cada uno de los asuntos de la propia conciencia, de la familia o de la parroquia. Por el otro, el cupo de fieles desinteresados y alejados, indiferentes o, incluso, contrarios a los sacerdotes. Un sector que, a causa de la secularización creciente, aumenta sin parar y cuestiona el celo sacerdotal y pastoral de los curas, que asisten, impotentes, a esta sangría continua y creciente de fieles.
Más aún, en los últimos tiempos, a la pérdida de autoridad social se le ha añadido la de la autoridad moral, ocasionada por el escándalo de la pederastia de las llamadas "manzanas podridas" del clero. "Los últimos escándalos de la Iglesia han perjudicado mucho la imagen del sacerdote", añade el rector zamorano. La lacra de algunos miembros del clero manchó a todo el colectivo y hasta afectó a sus relaciones pastorales con niños y familias.
Y a la soledad personal, cada vez más difícil de encajar y soportar, se une la soledad pastoral o ministerial. Los curas son amos y jefes de sus parroquias, apenas saben delegar y los órganos de corresponsabilidad de los laicos, puestos en marcha después del Concilio, se han ido desactivando, en aras de un presbítero cada vez más sacralizado y solitario. Solos en sus casas y solos en sus iglesias.
Tras reconocerlo, para salir del estrés, los expertos proponen a los curas tres recetas: oración, fraternidad sacerdotal (es decir pedir ayuda y buscar refugio y consuelo entre los compañeros), y, por supuesto, ponerse en manos de especialistas. Sobre todo, cuando los síntomas se hacen evidentes: nerviosismo, tensiones, saltos de humor o, simplemente, no disponer de tiempo libre alguno, para leer, relajarse, escuchar música o ir al cine.
Al ser una profesión de ayuda, el cura necesita tener una gran solidez personal, religiosa, mental y psicológica. Para cargar siempre con los problemas de los demás. De ahí que, como dice el jesuita Hans Zollner, vicerrector de la Universidad Gregoriana de Roma, "la vocación sacerdotal sea una de las más difíciles de vivir". Una vocación que puede situarse entre dos polos. Por un lado, la euforia del joven cura que se siente distinto y hasta elegido de Dios. Por el otro, la fragilidad, al tratarse de una vocación sin soporte externo ni en la familia ni en la sociedad. No es de extrañar que uno de cada tres curas termine estresado o con el síndrome del 'quemado'.
A pesar de haber disminuido drásticamente el número de sacerdotes, la Iglesia católica todavía cuenta en el mundo con un ejército de 410.593 clérigos. Un gran número en sí mismo, pero insuficiente para cubrir las necesidades eclesiales. La mies es mucha y los obreros siguen siendo pocos. La Iglesia no sólo necesita más curas, sino también cuidar la salud espiritual, física y psíquica de los que ya tiene.
Por eso, en estos últimos tiempo, a la jerarquía eclesiástica le preocupa sobremanera el bienestar psíquico de su clero. Tanto que acaba de celebrar en la Universidad Pontificia salesiana de Roma un relevante congreso con este sugerente título: "Sacerdotes en el diván. Bienestar y malestar en el trabajo pastoral".
'Problemas psicológicos'
Todos los especialistas presentes coincidieron en asegurar que "el clero católico tiene problemas psicológicos". Con una tipología específica y muy amplia, que puede ir desde el simple malestar a la depresión profunda, desde el "estrés en la actividad pastoral" hasta el rigorismo en la concepción del ministerio sacerdotal y las neurosis.El estrés y los demás problemas psicológicos de uno de cada tres curas es tal, que terminan sufriendo el síndrome del burnout
Según otro estudio del psicoterapeuta inglés Leslie Francis, profesor de la Universidad de Warwick (Reino Unido), las causas del burnout de los curas son múltiples y variadas. Una de las principales, a su juicio, es "la enorme carga laboral que desempeñan". Porque los curas no tienen horario y están a disposición de sus fieles a cualquier hora del día y de la noche.
Expendedores de sacramentos
Además, como cada vez son menos, tocan a más trabajo pastoral. Es decir, hace unos años, cada parroquia disponía de su propio párroco. Desde finales de los 60, no hay relevo generacional (son muchos más los que mueren y los que se salen que los que entran y permanecen). En el ámbito rural, los curas tienen varias parroquias. Los hay con más de una docena. Y eso significa multiplicar las misas y la administración de los sacramentos. Curas convertidos en meros expendedores de sacramentos. Y, en las ciudades, las parroquias que antes tenían un párroco y tres o cuatro coadjutores, ahora tienen que contentarse con el párroco solo.A la excesiva carga laboral se unen otras variables propias de la condición clerical. Por ejemplo, son frecuentes los conflictos de los curas entre sí. Conflictos derivados, en ocasiones, del salto generacional entre los jóvenes y los viejos, o de las diferencias profundas entre los conciliares y los postconciliares, los progresistas y los conservadores o los que buscan hacer carrera y los que se entregan a fondo perdido a la gente.
A los problemas de relación interna hay que añadir la 'excesiva presión psicológica a la que los fieles someten a sus curas'
Pérdida de relevancia social
Es evidente que, en las últimas décadas y especialmente en los países más desarrollados, el rol del cura ha perdido prestigio y relevancia social. "Los curas han experimentado grandes cambios en cuanto a relevancia social, perdiendo parte e la autoridad que tenían", reconoce Florentino Fernández rector del seminario mayor de Zamora.Más aún, en los últimos tiempos, a la pérdida de autoridad social se le ha añadido la de la autoridad moral, ocasionada por el escándalo de la pederastia de las llamadas "manzanas podridas" del clero. "Los últimos escándalos de la Iglesia han perjudicado mucho la imagen del sacerdote", añade el rector zamorano. La lacra de algunos miembros del clero manchó a todo el colectivo y hasta afectó a sus relaciones pastorales con niños y familias.
Mal vistos y, encima, solos
El cura católico es un hombre obligatoriamente célibe, que suele vivir sólo y sin familia cercana. Antes, las hermanas de los curas solían acompañarlos y ejercían de amas de casa. Ahora, la inmensa mayoría tiene que vérselas con una soledad casi absoluta en la casa parroquial. Muchos terminan sintiéndose "solterones sin afecto".Tienen que vérselas con una soledad casi absoluta en la casa parroquial. Muchos terminan sintiéndose 'solterones sin afecto'
Fraternidad y oración
Para salir del síndrome del burnout, lo primero que debe hacer el cura, según los especialistas, es reconocer que tiene un problema de estrés agudo. "El sacerdote que no reconoce sus problemas relacionales, psico-afectivos, de estrés, en una palabra el que no reconoce sus propios límites y no admite que necesita ayuda, tiende a sumirse en la depresión. En cambio, reconocer su propio estrés lo ayuda a ser más auténtico en el servicio pastoral", explica el autor del estudio, padre Crea.Los expertos proponen a los curas tres recetas: oración, fraternidad sacerdotal y ponerse en manos de especialistas
Al ser una profesión de ayuda, el cura necesita tener una gran solidez personal, religiosa, mental y psicológica. Para cargar siempre con los problemas de los demás. De ahí que, como dice el jesuita Hans Zollner, vicerrector de la Universidad Gregoriana de Roma, "la vocación sacerdotal sea una de las más difíciles de vivir". Una vocación que puede situarse entre dos polos. Por un lado, la euforia del joven cura que se siente distinto y hasta elegido de Dios. Por el otro, la fragilidad, al tratarse de una vocación sin soporte externo ni en la familia ni en la sociedad. No es de extrañar que uno de cada tres curas termine estresado o con el síndrome del 'quemado'.
Casi seiscientas bajas laborales fueron por sobreesfuerzo físico o trauma psíquico
Fuente: eladelantado.com
Fecha: 18/03/2012
Fecha: 18/03/2012
Dislocaciones, esguinces y torceduras son las lesiones más comunes en accidentes que no causaron la muerte del trabajador.
El 37% de los accidentes laborales que se registraron el año pasado en la provincia de Segovia se produjeron pro un sobreesfuerzo físico o por un trauma psíquico, seguido de radiaciones, ruido, luz o presión, según el informe provisional sobre siniestralidad laboral en 2011 elaborado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
Ese porcentaje equivale casi a 600 siniestros, dos centenares menos que la segunda causa de accidentalidad en el lugar de trabajo: Choque o golpe contra un objeto inmóvil, que fue lo que motivó la baja laboral de más de 400 empleados de empresas segovianas.
En otros dos centenares de casos el motivo fue el choque o golpe contra un objeto en movimiento, mientras 166 accidentes laborales estuvieron causados por el contacto con un “agente material” cortante, punzante o duro.
Quedar atrapado, ser aplastado o sufrir una amputación fueron también traumas sufridos por 79 trabajadores de empresas segovianas en 2011.
Además, en 51 ocasiones el motivo del accidente fue el contacto con corriente eléctrica, fuego, temperatura elevada o sustancias peligrosas, 33 fueron accidentes de tráfico, 31 mordeduras, patadas u otras agresiones de personas o animales, en seis casos se trató de infartos, derrames cerebrales y otras patologías no traumáticas y en dos, ahogamientos o quedar sepultado o envuelto.
Otro informe del sindicato UGT a nivel nacional señala que las dislocaciones, esguinces y torceduras son las lesiones más comunes en los accidentes que no causaron la muerte del trabajador. En estos últimos fueron, sobre todo, lesiones múltiples las causantes del fallecimiento.
Ese porcentaje equivale casi a 600 siniestros, dos centenares menos que la segunda causa de accidentalidad en el lugar de trabajo: Choque o golpe contra un objeto inmóvil, que fue lo que motivó la baja laboral de más de 400 empleados de empresas segovianas.
En otros dos centenares de casos el motivo fue el choque o golpe contra un objeto en movimiento, mientras 166 accidentes laborales estuvieron causados por el contacto con un “agente material” cortante, punzante o duro.
Quedar atrapado, ser aplastado o sufrir una amputación fueron también traumas sufridos por 79 trabajadores de empresas segovianas en 2011.
Además, en 51 ocasiones el motivo del accidente fue el contacto con corriente eléctrica, fuego, temperatura elevada o sustancias peligrosas, 33 fueron accidentes de tráfico, 31 mordeduras, patadas u otras agresiones de personas o animales, en seis casos se trató de infartos, derrames cerebrales y otras patologías no traumáticas y en dos, ahogamientos o quedar sepultado o envuelto.
Otro informe del sindicato UGT a nivel nacional señala que las dislocaciones, esguinces y torceduras son las lesiones más comunes en los accidentes que no causaron la muerte del trabajador. En estos últimos fueron, sobre todo, lesiones múltiples las causantes del fallecimiento.
La temporalidad, la precariedad o la subcontratación, causas de la siniestralidad laboral
Fuente: salamanca24horas.com
Fecha: 18/03/2012

Una de las muchas imprudencias que se cometen en la construcción
Fecha: 18/03/2012
Una de las muchas imprudencias que se cometen en la construcción
Entre los accidentes destacan los jóvenes menores de 24 años con contratos temporales que alcanzan el doble de los índices que los indefinidos
Dos trabajadores fallecen cada día en España como consecuencia de su trabajo, 14 sufren un accidente grave durante su jornada laboral y 1.541 tienen un accidente de trabajo leve en el transcurso de su actividad. Según el informe sobre accidentes de trabajo elaborado por UGT correspondiente a 2011, cada día se producen además 2.126 accidentes sin baja y 50 personas son víctimas de una enfermedad profesional. En la provincia de Salamanca, las cifras no son tan alarmantes, pero sí se detecta, pese al descenso de la sinisetralidad laboral por la menor actividad económica, que se mantienen las causas de los accidentes.
El sindicato considera que son, fundamentalmente, la antigüedad en el puesto de trabajo, la temporalidad, la precariedad (entre los accidentes laborales destacan los jóvenes menores de 24 años con contratos temporales que alcanzan el doble de los índices que los indefinidos), la subcontratación, la falta de formación y la ausencia de prevención de riesgos laborales en la pequeña y muy pequeña empresa.
"La solución pasa por un gran compromiso de todos, Gobierno, sindicatos y patronal, que desarrollando la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, lleve la prevención de riesgos, la cultura preventiva a todas y cada una de las empresas, a todos y cada uno de los trabajadores españoles, aunando esfuerzos para acabar con esta lacra social que azota España", reflexiona UGT en su informe.
El nuevo Plan de Salud Laboral pone el acento en las enfermedades profesionales
Fuente: leonoticias.com
Fecha: 17/03/2012
Fecha: 17/03/2012
El acuerdo, dotados con seis millones este año e incluido en la Estrategia Integrada de Empleo, recoge que se reforzarán la formación de los médicos y los estudios epidemiológicos
La autoridad sanitaria tendrá una mayor implicación en la vigilancia de la salud laboral y desarrollará una normativa para establecer un “sistema de comunicación de sospecha de enfermedad profesional” para su uso por parte de los médicos de Sacyl y el personal facultativo médico de los servicios de prevención de riesgos. El acuerdo sobre Prevención de Riesgos Laborales incluido en la Estrategia Integrada de Empleo 2012-2015, también indica que se intensificará la formación de estos profesionales en patologías de origen laboral y se adquiere el compromiso para el desarrollo de estudios epidemiológicos donde haya mayor incidencia de enfermedades laborales.
El plan, dotado con seis millones este año y que incluye 85 medidas que definen 126 líneas de actuación derivadas de nueve ejes estratégicos, también prevé un control de la calidad de la labor sanitaria de los servicios de prevención, y el desarrollo e implantación de una guía de seguimiento de los mismos. Asimismo, prevé actuaciones concretas sobre el riesgo del amianto.
Otro objetivo es la puesta en marcha de un plan de actuación para fomentar la investigación de enfermedades de origen laboral, con especial atención a las que tengan consecuencias graves y mortales “relacionadas con los agentes químicos, cancerígenos y biológicos, las producidas por movimientos repetitivos y posturas forzadas, las recaídas y las de mayor prevalencia”. Asimismo, las unidades de seguridad y saluda laboral mantendrán las labores de apoyo en los programas de formación de los MIR de Medicina del Trabajo. Cabe destacar también que se elaborarán mapas de riesgos para la identificación y prevención de patologías.
Red de alertas
La Junta contempla la firma de acuerdos de colaboración con entidades especializadas como mutuas, servicios y sociedades de prevención y sus asociaciones para crear una “red de alertas sobre riesgos y factores relevantes” en la siniestralidad laboral, con la participación de las unidades de seguridad y salud laboral y la coordinación del Instituto de Seguridad y Salud Laboral. Asimismo, se prevén convenios de cooperación con medios de comunicación y universidades y se mejorará y reforzará la coordinación entre la Inspección de Trabajo, la Seguridad Social, Consejería de Sanidad y Ministerio Fiscal.
El documento compromete recursos para el desarrollo de campañas de control de cumplimiento de la normativa, tanto para que se desarrollen por las unidades de seguridad y salud laboral, como por la propia Inspección de Trabajo. Además, se incluyen el desarrollo de campañas, con la continuidad de los programas de visitas a empresas, a desarrollar por los agentes económicos y sociales.
Inventario de accidentes
Otro compromiso es la elaboración de un informe anual sobre las causas de los accidentes mortales y graves, que será trasladado al Consejo Regional de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León. Se prestará también especial atención a los accidentes laborales de tráfico, a los riesgos músculo esqueléticos y psicosociales, y a los agentes químicos cancerígenos y mutágenos.
El acuerdo considera la prevención como un “instrumento de competitividad de las empresas” y compromete subvenciones para la adquisición, adaptación o renovación de máquinas, equipos de seguridad e instalaciones industriales, para “mejorar las condiciones de trabajo y apoyar la modernización de maquinaria”. Asimismo, se apoyará la mejora de los servicios de prevención, la certificación de sistemas de gestión de la seguridad y salud laboral y la realización de la primera auditoría en las empresas obligadas a ello.
Además, también se dará continuidad a las ayudas destinadas a financiar acciones formativas; se fomentará la integración de la prevención en la formación para el empleo y se introducirá esta materia en las diferentes etapas educativas desde la infancia. Las medidas formativas prestarán especial atención a trabajadores especialmente sensibles, como mujeres, jóvenes, discapacitados, autónomos, y personas de avanzada edad.
La Administración regional llevará a cabo actuaciones de apoyo y asesoramiento utilizando como herramienta fundamental el portal ‘trabajoyprevención’, así como las nuevas tecnologías. Este portal facilitará un cuestionario anónimo y confidencial, para que las empresas pongan de manifiesto las principales dificultades que se encuentran en el día a día para lograr la integración de la prevención de riesgos laborales en su actividad.
El plan, dotado con seis millones este año y que incluye 85 medidas que definen 126 líneas de actuación derivadas de nueve ejes estratégicos, también prevé un control de la calidad de la labor sanitaria de los servicios de prevención, y el desarrollo e implantación de una guía de seguimiento de los mismos. Asimismo, prevé actuaciones concretas sobre el riesgo del amianto.
Otro objetivo es la puesta en marcha de un plan de actuación para fomentar la investigación de enfermedades de origen laboral, con especial atención a las que tengan consecuencias graves y mortales “relacionadas con los agentes químicos, cancerígenos y biológicos, las producidas por movimientos repetitivos y posturas forzadas, las recaídas y las de mayor prevalencia”. Asimismo, las unidades de seguridad y saluda laboral mantendrán las labores de apoyo en los programas de formación de los MIR de Medicina del Trabajo. Cabe destacar también que se elaborarán mapas de riesgos para la identificación y prevención de patologías.
Red de alertas
La Junta contempla la firma de acuerdos de colaboración con entidades especializadas como mutuas, servicios y sociedades de prevención y sus asociaciones para crear una “red de alertas sobre riesgos y factores relevantes” en la siniestralidad laboral, con la participación de las unidades de seguridad y salud laboral y la coordinación del Instituto de Seguridad y Salud Laboral. Asimismo, se prevén convenios de cooperación con medios de comunicación y universidades y se mejorará y reforzará la coordinación entre la Inspección de Trabajo, la Seguridad Social, Consejería de Sanidad y Ministerio Fiscal.
El documento compromete recursos para el desarrollo de campañas de control de cumplimiento de la normativa, tanto para que se desarrollen por las unidades de seguridad y salud laboral, como por la propia Inspección de Trabajo. Además, se incluyen el desarrollo de campañas, con la continuidad de los programas de visitas a empresas, a desarrollar por los agentes económicos y sociales.
Inventario de accidentes
Otro compromiso es la elaboración de un informe anual sobre las causas de los accidentes mortales y graves, que será trasladado al Consejo Regional de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León. Se prestará también especial atención a los accidentes laborales de tráfico, a los riesgos músculo esqueléticos y psicosociales, y a los agentes químicos cancerígenos y mutágenos.
El acuerdo considera la prevención como un “instrumento de competitividad de las empresas” y compromete subvenciones para la adquisición, adaptación o renovación de máquinas, equipos de seguridad e instalaciones industriales, para “mejorar las condiciones de trabajo y apoyar la modernización de maquinaria”. Asimismo, se apoyará la mejora de los servicios de prevención, la certificación de sistemas de gestión de la seguridad y salud laboral y la realización de la primera auditoría en las empresas obligadas a ello.
Además, también se dará continuidad a las ayudas destinadas a financiar acciones formativas; se fomentará la integración de la prevención en la formación para el empleo y se introducirá esta materia en las diferentes etapas educativas desde la infancia. Las medidas formativas prestarán especial atención a trabajadores especialmente sensibles, como mujeres, jóvenes, discapacitados, autónomos, y personas de avanzada edad.
La Administración regional llevará a cabo actuaciones de apoyo y asesoramiento utilizando como herramienta fundamental el portal ‘trabajoyprevención’, así como las nuevas tecnologías. Este portal facilitará un cuestionario anónimo y confidencial, para que las empresas pongan de manifiesto las principales dificultades que se encuentran en el día a día para lograr la integración de la prevención de riesgos laborales en su actividad.
Los accidentes en lugares de trabajo descendieron un 15% el año pasado
Fuente: eladelantado.com
Fecha: 18/03/2012
Fecha: 18/03/2012
El número de accidentes con baja sufridos por trabajadores de la provincia de Segovia en el lugar de trabajo el año pasado ascendió a 1.588, casi tres centenares menos que en 2010.
Un año más, la siniestralidad laboral ha descendido en la provincia. Así lo indican lo datos correspondientes al año 2011 publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Además, el descenso ha sido en Segovia similar al experimentado en Castilla y León, del 15%, mientras que en España la disminución de accidentes laborales ha sido algo menor, en torno al 12%.
El total de accidentes ocurridos durante la jornada de trabajo en 2011, y que motivaron baja laboral, ascendió en la provincia a 1.588, de los que la gran mayoría, 1.573, fueron leves, 13 fueron graves y hubo que lamentar dos muertes.
Esta información ofrecida por el Ministerio supone un avance de los accidentes de trabajo en el año 2011 y ha sido obtenida a partir de los partes de accidentes recibidos por las autoridades laborales en cada provincia hasta el 31 de enero de 2012, aunque después de esta fecha siguen llegando partes de baja correspondientes al año pasado. Incluyen los siniestros ocurridos en el centro de trabajo habitual, los ocurridos en desplazamiento durante la jornada laboral, ya sea ocasional en cualquier actividad, o habitual en aquellas actividades con puesto de trabajo móvil, (transporte, mantenimiento, vigilancia, etc.) y los ocurridos en otro centro o lugar de trabajo.
Sin embargo, están excluidos tanto los ocurridos ‘in itinere’ —que son los que han sucedido al ir o al volver del trabajo— y las recaídas, que se tratan siempre por separado y sólo se incluyen en los datos anuales definitivos.
Precisamente, el año pasado hubo en la provincia un total de 91 accidentes de trabajo ‘in itinere’ con baja de los empleados afectados, nueve menos que en 2010, lo que supone un descenso del 8%; en este caso el porcentaje menor de toda la Comunidad Autónoma, donde en conjunto el descenso de la accidentalidad ha sido del 18%.
Cuatro de los accidentes ocurridos ‘in itinere’ fueron graves y no se produjo ninguno mortal.
Por otro lado, el índice de incidencia de accidentes laborales que registra la provincia de Segovia es de 3.368,8 por cada 100.000 habitantes, algo inferior a las medias regional y autonómica superiores en ambos casos a los 3.400 siniestros por 100.000 habitantes.
Por el contrario, el índice de mortalidad en accidentes laborales, 4,31 por cada 100.000 habitantes, es superior en Segovia a la media nacional (3,57) pero inferior a la media de Castilla y León (5,19).
Estos índices se calculan consignando, en el numerador, los accidentes que han causado baja multiplicados por cien mil y, en el denominador, la media de los afiliados a la Seguridad Social con la contingencia de accidente cubierta (los de Régimen General, Régimen Especial de la Minería del Carbón, Régimen Especial Agrario por cuenta ajena, Régimen Especial del Mar y los trabajadores del Régimen Especial de Autónomos que han optado por la cobertura específica de contingencias laborales).
Casi la mitad de los accidentes laborales que se produjeron el año pasado en Segovia ocurrieron en empresas del sector Servicios, un total de 749. En la Industria se superaron los tres centenares de siniestros, en Construcción hubo más de 270 y el resto corresponde al sector agrario.
Dentro de los Servicios, hay que señalar que los dos accidentes mortales que hubo en la provincia en 2011 lo fueron en la Administración Pública o Defensa, según la clasificación del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Fue también en este ámbito de actividad uno de los cuatro que superó el centenar de accidentes laborales, junto a la construcción de edificios, la industria agroalimentaria y la agricultura, ganadería, caza y servicios relacionados.
En cuanto a los accidentes graves en jornada de trabajo, cinco ocurrieron en obras de construcción (tres en edificación, uno de ellos in itinere, y dos en actividades especializadas). Actividades que registraron un accidente grave fueron la silvicultura, la industria agroalimentaria (in itinere), fabricación de productos de caucho y plásticos, fabricación de otros productos minerales no mecánicos, recogida, tratamiento y eliminación de residuos, comercio al por mayor, comercio al por menor (in itinere), transporte, actividades inmobiliarias, actividades sanitarias, asistencia en establecimientos residenciales y actividades deportivas, recreativas y de entrenamiento.
El total de accidentes ocurridos durante la jornada de trabajo en 2011, y que motivaron baja laboral, ascendió en la provincia a 1.588, de los que la gran mayoría, 1.573, fueron leves, 13 fueron graves y hubo que lamentar dos muertes.
Esta información ofrecida por el Ministerio supone un avance de los accidentes de trabajo en el año 2011 y ha sido obtenida a partir de los partes de accidentes recibidos por las autoridades laborales en cada provincia hasta el 31 de enero de 2012, aunque después de esta fecha siguen llegando partes de baja correspondientes al año pasado. Incluyen los siniestros ocurridos en el centro de trabajo habitual, los ocurridos en desplazamiento durante la jornada laboral, ya sea ocasional en cualquier actividad, o habitual en aquellas actividades con puesto de trabajo móvil, (transporte, mantenimiento, vigilancia, etc.) y los ocurridos en otro centro o lugar de trabajo.
Sin embargo, están excluidos tanto los ocurridos ‘in itinere’ —que son los que han sucedido al ir o al volver del trabajo— y las recaídas, que se tratan siempre por separado y sólo se incluyen en los datos anuales definitivos.
Precisamente, el año pasado hubo en la provincia un total de 91 accidentes de trabajo ‘in itinere’ con baja de los empleados afectados, nueve menos que en 2010, lo que supone un descenso del 8%; en este caso el porcentaje menor de toda la Comunidad Autónoma, donde en conjunto el descenso de la accidentalidad ha sido del 18%.
Cuatro de los accidentes ocurridos ‘in itinere’ fueron graves y no se produjo ninguno mortal.
Por otro lado, el índice de incidencia de accidentes laborales que registra la provincia de Segovia es de 3.368,8 por cada 100.000 habitantes, algo inferior a las medias regional y autonómica superiores en ambos casos a los 3.400 siniestros por 100.000 habitantes.
Por el contrario, el índice de mortalidad en accidentes laborales, 4,31 por cada 100.000 habitantes, es superior en Segovia a la media nacional (3,57) pero inferior a la media de Castilla y León (5,19).
Estos índices se calculan consignando, en el numerador, los accidentes que han causado baja multiplicados por cien mil y, en el denominador, la media de los afiliados a la Seguridad Social con la contingencia de accidente cubierta (los de Régimen General, Régimen Especial de la Minería del Carbón, Régimen Especial Agrario por cuenta ajena, Régimen Especial del Mar y los trabajadores del Régimen Especial de Autónomos que han optado por la cobertura específica de contingencias laborales).
Casi la mitad de los accidentes laborales que se produjeron el año pasado en Segovia ocurrieron en empresas del sector Servicios, un total de 749. En la Industria se superaron los tres centenares de siniestros, en Construcción hubo más de 270 y el resto corresponde al sector agrario.
Dentro de los Servicios, hay que señalar que los dos accidentes mortales que hubo en la provincia en 2011 lo fueron en la Administración Pública o Defensa, según la clasificación del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Fue también en este ámbito de actividad uno de los cuatro que superó el centenar de accidentes laborales, junto a la construcción de edificios, la industria agroalimentaria y la agricultura, ganadería, caza y servicios relacionados.
En cuanto a los accidentes graves en jornada de trabajo, cinco ocurrieron en obras de construcción (tres en edificación, uno de ellos in itinere, y dos en actividades especializadas). Actividades que registraron un accidente grave fueron la silvicultura, la industria agroalimentaria (in itinere), fabricación de productos de caucho y plásticos, fabricación de otros productos minerales no mecánicos, recogida, tratamiento y eliminación de residuos, comercio al por mayor, comercio al por menor (in itinere), transporte, actividades inmobiliarias, actividades sanitarias, asistencia en establecimientos residenciales y actividades deportivas, recreativas y de entrenamiento.
CC.OO. 'desmonta' el argumento empresarial de que hay un "fraude masivo" en las bajas por IT
Fuente: eleconomista.es
Fecha: 16/03/2012
CC.OO. ha difundido este viernes un informe para 'desmontar' el argumento empresarial de que existe un "fraude masivo" en las bajas por incapacidad temporal, así como para echar por tierra la demanda de que las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales deben encargarse de la gestión de las altas y bajas médicas en los casos de incapacidad temporal por enfermedad común, sustituyendo en esta labor a la Seguridad Social.
El secretario de Seguridad Social de CC.OO., Carlos Bravo, ha denunciado que se está utilizando información "adulterada, cuando no simplemente falsa", obtenida de fuentes empresariales y de las propias mutuas, para justificar este argumento y para conseguir que las empresas dejen de pagar o paguen en menor medida los salarios correspondientes a los primeros 15 días de estas bajas.
Así, subraya que se han presentado datos "sesgados" sobre la evolución del gasto en prestaciones económicas por incapacidad temporal, pues, en contra de lo que se ha dicho, éste lleva cuatro años descendiendo y situándose incluso por debajo de lo presupuestado.
De este modo, CC.OO. precisa que en 2011 se presupuestaron más de 7.000 millones de euros para esta partida, consumiéndose únicamente a final del ejercicio 6.295 millones de euros.
"El objetivo último de esta campaña de desinformación es aprovechar la inercia de la reforma laboral aprobada por el Gobierno para que el incremento del poder de dirección empresarial alcance también a un aspecto tan sensible como la salud de las personas", alega Bravo.
EL 72% DE LA POBLACION NO SE COGE NINGUNA BAJA POR IT.
Bravo también ha calificado de "falso" que exista un fraude masivo en las bajas por incapacidad temporal. De hecho, ha apuntado que, según un informe de la Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas, el 72% de la población activa no presenta en el plazo de un año ninguna incapacidad temporal por enfermedad común, frente al 17,5% que ha tenido un único episodio, y sólo el 10,5% que ha tenido más de uno.
"Los datos oficiales señalan que la situación en España es incluso mejor que la media de la UE, de modo que las jornadas perdidas por incapacidad temporal en España son el 2,1%, mientras que en Europa suponen el 2,2%", subraya CC.OO, que insiste en que "no es sostenible" el argumento empresarial de que autorizar a las mutuas a dar altas y bajas en procesos de enfermedad común "sea la única y tan siquiera la mejor opción" para garantizar un uso adecuado de este derecho y reducir el gasto.
El sindicato argumenta además que el coste empresarial de la prestación por IT entre el cuarto y el decimoquinto día de la baja no es tan "desorbitado" como apuntan los empresarios. Así, mientras que éstos sitúan el coste en 2.100 millones de euros, CC.OO. indica que, de acuerdo con sus estudios, esta cifra se encuentra cercana a los 1.000 millones de euros.
Para CC.OO., el debate sobre los abusos de esta prestación y sobre si el gasto público en incapacidad temporal es excesivo radica en el hecho de que el sistema público está financiando bajas por enfermedad común que deberían estar reconocidas como accidentes laborales o enfermedades profesionales, que se financian exclusivamente por cotizaciones empresariales.
En este punto, el sindicato señala que existen estudios de varias comunidades autónomas que cifran como "millonarios" los abusos que muchas empresas y mutuas hacen del presupuesto de la Seguridad Social. Como ejemplo cita un informe del Instituto vasco de prevención laboral (Osalan), que ha calculado que cerca del 3,3% del gasto sanitario total del servicio público de salud corresponde en realidad a bajas que deberían ser reconocidas como laborales.
Fecha: 16/03/2012
CC.OO. ha difundido este viernes un informe para 'desmontar' el argumento empresarial de que existe un "fraude masivo" en las bajas por incapacidad temporal, así como para echar por tierra la demanda de que las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales deben encargarse de la gestión de las altas y bajas médicas en los casos de incapacidad temporal por enfermedad común, sustituyendo en esta labor a la Seguridad Social.
El secretario de Seguridad Social de CC.OO., Carlos Bravo, ha denunciado que se está utilizando información "adulterada, cuando no simplemente falsa", obtenida de fuentes empresariales y de las propias mutuas, para justificar este argumento y para conseguir que las empresas dejen de pagar o paguen en menor medida los salarios correspondientes a los primeros 15 días de estas bajas.
Así, subraya que se han presentado datos "sesgados" sobre la evolución del gasto en prestaciones económicas por incapacidad temporal, pues, en contra de lo que se ha dicho, éste lleva cuatro años descendiendo y situándose incluso por debajo de lo presupuestado.
De este modo, CC.OO. precisa que en 2011 se presupuestaron más de 7.000 millones de euros para esta partida, consumiéndose únicamente a final del ejercicio 6.295 millones de euros.
"El objetivo último de esta campaña de desinformación es aprovechar la inercia de la reforma laboral aprobada por el Gobierno para que el incremento del poder de dirección empresarial alcance también a un aspecto tan sensible como la salud de las personas", alega Bravo.
EL 72% DE LA POBLACION NO SE COGE NINGUNA BAJA POR IT.
Bravo también ha calificado de "falso" que exista un fraude masivo en las bajas por incapacidad temporal. De hecho, ha apuntado que, según un informe de la Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas, el 72% de la población activa no presenta en el plazo de un año ninguna incapacidad temporal por enfermedad común, frente al 17,5% que ha tenido un único episodio, y sólo el 10,5% que ha tenido más de uno.
"Los datos oficiales señalan que la situación en España es incluso mejor que la media de la UE, de modo que las jornadas perdidas por incapacidad temporal en España son el 2,1%, mientras que en Europa suponen el 2,2%", subraya CC.OO, que insiste en que "no es sostenible" el argumento empresarial de que autorizar a las mutuas a dar altas y bajas en procesos de enfermedad común "sea la única y tan siquiera la mejor opción" para garantizar un uso adecuado de este derecho y reducir el gasto.
El sindicato argumenta además que el coste empresarial de la prestación por IT entre el cuarto y el decimoquinto día de la baja no es tan "desorbitado" como apuntan los empresarios. Así, mientras que éstos sitúan el coste en 2.100 millones de euros, CC.OO. indica que, de acuerdo con sus estudios, esta cifra se encuentra cercana a los 1.000 millones de euros.
Para CC.OO., el debate sobre los abusos de esta prestación y sobre si el gasto público en incapacidad temporal es excesivo radica en el hecho de que el sistema público está financiando bajas por enfermedad común que deberían estar reconocidas como accidentes laborales o enfermedades profesionales, que se financian exclusivamente por cotizaciones empresariales.
En este punto, el sindicato señala que existen estudios de varias comunidades autónomas que cifran como "millonarios" los abusos que muchas empresas y mutuas hacen del presupuesto de la Seguridad Social. Como ejemplo cita un informe del Instituto vasco de prevención laboral (Osalan), que ha calculado que cerca del 3,3% del gasto sanitario total del servicio público de salud corresponde en realidad a bajas que deberían ser reconocidas como laborales.
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