Peritaje Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL)

Noelia Garcia Guirao (Murcia)

Perito Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL): Seguridad, Higiene Industrial, Ergonomía y Psicosociología Aplicada.

Miembro con Carnet Profesional nº E-1476-25 de la A.P.P.J. (Asociación Empresarial de Peritos Judiciales)

Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales (PRL)

Peritajes, Consultoría y Formación

Contacto: perito.prl.murcia@gmail.com




El Perito Judicial en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es una figura, dentro del marco de la Pericia Judicial, al servicio de la Administración de Justicia. Según se recoge en el artículo 335.1 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, el Perito es un experto en un determinado campo que, ante cuestiones planteadas por el juez o algunas de las partes, emite un dictamen en el que contesta a dichas cuestiones o emite su opinión profesional.



El cometido del perito es ayudar al juez a interpretar ciertos hechos o pruebas que requerirían conocimientos especializados para dicha interpretación y de los cuáles, el perito dispone. Su misión no es juzgar, ni establecer quién es o no culpable de algo. El perito, en su dictamen, solamente debe responder, de manera razonada, estructurada y comprensible, y con el aval de su preparación y experiencia profesional, a aquellas cuestiones que se planteen, de manera que ayuden al juez a dictar un veredicto, ya que éste carece del nivel de conocimientos y experiencia en determinadas y específicas materias, como es el caso de la Prevención de Riesgos Laborales.

jueves, 14 de julio de 2011

Enfermedad invisible que empieza a visibilizarse

Fuente: periodistadigital.com
Fecha: 14/07/2011

http://www.periodistadigital.com/salud/investigacion/2011/07/14/enfermedades-invisibles-movil-comienzan-telefono-visibilizarse-sindrome.shtml
Un Juzgado de Madrid ha declarado la incapacidad permanente y absoluta de una trabajadora de la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense de Madrid derivada del síndrome que padece de fatiga crónica y de hipersensibilidad electromagnética y ambiental -por  exposicion a ondas como las que utilizan los teléfonos móviles.
Si no recuerdo mal, esta es la primera sentencia dictada en España que reconoce que la contaminación electromagnética nos enferma y que puede impedirle a una persona el desempeño de sus tareas habituales como auxiliar de servicio “con adecuado nivel de profesionalidad y rendimiento”.
La Hipersensibilidad a los Campos Electromagnéticos o electrohipersensibilidad era hasta ahora una de las enfermedades de Sensibilización Central, junto con la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) o el Síndrome de Fatiga Crónica y la fibromialgia, que pasaban desapercibidas para la mayoría de personas pero ya comienzan a sucederse las sentencias que reconocen el problema pues hace poco sucedió lo mismo con una persona afectada de SQM.
No deja de ser paradójico que en España la SQM y la electrohipersensibilidad no sean reconocidas oficialmente como enfermedades cuando en países como por ejemplo Suecia hace ya años que sí lo son.
Esperemos que esto se corrija pronto no por afán de coleccionar enfermedades sino porque esto supondrá por fin el cuestionamiento, ya lo supone de hecho, de la sociedad de consumo en la que vivimos y el estilo de vida nocivo que llevamos.
Anteanoche me escribía Pilar Remiro, enferma de estas patologías ambientales que a quienes siguen el blog les sonará, para enseñarme un video casero que han hecho algunas de estas personas:
¿Nos permiten? Queremos dirigirnos a todos para que vean que existimos, mostrar a las familias que se niegan a comprender, a los compañeros de trabajo de personas que intentan mantenerlo sin poder, a los vecinos que no comprenden que no pasa nada por dejar de usar lejía en sus escaleras, a los ayuntamientos que no respetan que en su comunidad haya afectados por estas enfermedades, a todos decirles que detrás de una mascarilla hay una persona que quiere vivir (solo respirar no es vivir ¿se comprende esto?), ya que entre todos refuerzan el aislamiento, a la Sanidad que no nos proporciona medios para vivir la enfermedad con dignidad, es más se gastan ellos el dinero público en recurrir juicios sobradamente ganados por los afectados; dejen de intentar arruinarnos la vida, lo están consiguiendo, pero nosotras queremos vivir; niegan la realidad de estas patologías y la gran discapacidad metabólica y funcional que conllevan.

No hay más que ver el video y se ve claramente la dificultad y el esfuerzo por dar con las palabras adecuadas por los problemas neurocognitivos (deficiencias en la capacidad de atención, capacidad de procesar información auditiva, memoria verbal y visual, así como en el tiempo de reacción, la fatiga provocada por esfuerzos físicos pueda ser crucial para explicar el deterioro cognitivo).
Los gestos que en cada una van cambiando entorpeciendo la comunicación, el deterioro físico, hay un contraste que parece importante que se vea, no siempre estamos igual, hay momentos de aparente normalidad que nos permiten leer, hablar, pensar como si no nos pasara nada. Hacer este video supuso un problema ya que nos sometió a una prueba de sobrecarga que nos ha supuesto muchas horas de cama ausentes del mundo (la invalidez impuesta por la fatiga). Cada una ha explicado su vivencia lo cual no la hace particular, ya que son las vivencias que se repiten cada día en la vida de las y los afectados por las enfermedades de Sensibilización Central, ante estas vivencias el Gobierno sigue mirando para otro sitio, sin preguntarse si esto es una forma de eutanasia, para quien piense que esto es una exageración, solo tiene que pensar que lo que estamos pidiendo para que no sea así son habitaciones “blancas” en los hospitales, personal cualificado, médicos preparados.
Acaben de una vez con esta tortura, sean serios y responsables, por favor, si no están dispuestos dejen su sitio y que lo ocupe quien de verdad tenga respeto por la vida. La sociedad esta expuesta a enfermar por no tomar las medidas adecuadas.

Incapacitada por el teléfono móvil

Fuente: elcorreo.com
Fecha: 13/07/2011

Un juez de Madrid concede la invalidez permanente a una mujer de 42 años por sufrir hipersensibilidad electromagnética 

Cuando una persona sufre dolores de cabeza, mareos, fatiga, náuseas, palpitaciones e incluso alteraciones digestivas al estar en la órbita de un teléfono móvil o cualquier artilugio que emita ondas eléctricas o magnéticas, esa persona no está en condiciones de trabajar. Una sentencia pionera lo reconoce. El juzgado de lo social número 24 de Madrid ha declarado la incapacidad permanente y absoluta de una trabajadora de la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense de Madrid por sufrir el síndrome de fatiga crónica y de hipersensibilidad electromagnética y ambiental.
La mujer, de 42 años, trabajaba como auxiliar de servicios en la institución docente desde 1989 y el año pasado le diagnosticaron su extraño mal. El equipo de valoración de incapacidades también advirtió que padece enfermedad celíaca y fibromialgia. Pese a ello, el Instituto Nacional de la Seguridad Social rechazó concederle la incapacidad permanente, al considerar que la paciente no presentaba «reducciones anatómicas o funcionales que disminuyeran o anularan su capacidad laboral».
Pensión del 100%
Así que la trabajadora optó por ir un paso más allá y recurrió a la Justicia. Tras un juicio celebrado el pasado 23 de mayo el juez sustituto Juan Manuel Carrillo Sanz le ha dado la razón. Considera que «la clínica probada es de entidad suficiente» para impedirle el desempeño de sus tareas habituales «con adecuado nivel de profesionalidad y rendimiento». Así que le concede una pensión equivalente al 100% de la base reguladora, de 1.640 euros. La sentencia, siendo pionera, aún no es firme ya que cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Hace poco más de un mes esta controvertida enfermedad mereció la atención del Parlamento vasco. De hecho, la Cámara de Vitoria emplazó al Gobierno autonómico a impulsar de la mano de otras instituciones la inclusión de la electrohipersensibilidad (EHS) y de la sensibilidad química múltiple (SQM) en la clasificación internacional de enfermedades. Pero, sobre todo, el texto impulsado por Ezker Batua pedía que las personas afectadas por estos males fuesen tratadas como enfermos crónicos. Todo esto haría más fácil tener en cuenta su situación a la hora de «conseguir adaptaciones laborales» y, como en el caso de Madrid, la declaración de discapacidad.
Pero lo cierto es que aún hay escepticismo con respecto a un mal íntimamente vinculado a los avances tecnológicos que saturan el aire de ondas electromagnéticas. Según ciertos estudios, en España hay cerca de medio millón de personas que pueden padecer algún grado de hipersensibilidad magnética y ambiental. El hecho de que no esté plenamente reconocida provoca que, en muchos casos, los enfermos sufran, además, la incomprensión o incluso el rechazo de muchos médicos que desconocen su existencia.
Desorientación y migrañas
Esta ausencia de reconocimiento formal es otra losa más que pesa sobre la vida de quienes sufren hipersensibilidad electromagnética y cuyo día a día viene a ser una huida a ciegas del enemigo invisible. Teléfonos móviles, wi-fi, líneas de alta tensión e incluso las emisiones de todo tipo de electrodomésticos les provocan mil males. Desde desorientación hasta migrañas, pasando por vómitos y diarreas. No hay más cura que alejarse de las malditas ondas, lo que a menudo implica casi aislarse del mundo.

 

martes, 12 de julio de 2011

La Inspección de Trabajo impuso sanciones por 62 millones en el primer trimestre

Fuente: telecinco.com
Fecha: 12/07/2011

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social realizó un total de 304.845 actuaciones entre enero y marzo del presente año y como consecuencia de ello impuso sanciones por 62 millones de euros a un total de 124.152 trabajadores afectados.

Según recoge la estadística publicada por el Ministerio de Trabajo e Inmigración, aproximadamente la mitad de las actuaciones realizadas, 148.049, tenían relación con el área de Seguridad Social. Como consecuencia de las actuaciones, se recogieron actas por un total de 23.290 infracciones.

La actividad de la Inspección en el área de Seguridad Social llevó a levantar en acta 13.528 infracciones, que afectaban a 20.779 trabajadores. La Inspección promovió que 17.085 trabajadores fueran dados de alta en la Seguridad Social, tras comprobar que trabajaban sin estar afiliados.

CASI 12.000 CONTRATOS HAN PASADO A INDEFINIDOS.

El área de Seguridad y Salud Laboral también registró un importante número de actuaciones por parte de la Inspección, 98.194, que afectaron a 38.264 trabajadores. Se reflejaron en acta 5.563 infracciones y se ordenaron 74 paralizaciones.

En cuanto a las relaciones laborales, tras realizar 31.830 actuaciones se registraron 1.689 infracciones, que afectaban a 55.176 trabajadores. La intervención de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social permitió la transformación en indefinidos de 11.682 contratos.

Por último, el área de Empleo y Extranjería llevó a cabo 19.853 actuaciones, de ellas 15.659 específicamente en extranjería.

De los más de 62 millones de euros que se propusieron como sanciones, las más elevadas fueron las del área de Seguridad Social, 23,5 millones. Le siguen las propuestas en Seguridad y Salud Laboral, con 15,6 millones; Empleo y Extranjería, con 12,4 millones, y Relaciones Laborales, con 7,2 millones.